lunes, 13 de octubre de 2008

Diario de un tullido en un mundo de atletas

A golpe de Lunes se me ha metido entre ceja y ceja escribir algo aquí y es que aunque no ha transcurrido demasiado tiempo desde que publiqué mi último post, tengo ganas de contar algo más de lo que viene a ser mi día a día tirado por las esquinas y con el pie en alto.
Para el que no lo sepa, le informo de que hace más de una semana fui a jugar un partido de pretemporada con los ahora denominados Isótopos y aunque pude sacar cosas positivas del encuentro, lo más importante de ese partido para mi, fue la lesión (esguince de tobillo grado 2) que sufrí que me apartará de los campos de fútbol sala durante unas semanas y evitará que pueda debutar en el primer partido de liga, que en principio se juega el 16 de Octubre.
La consecuencia de lo anterior es que paso el día tumbado y con el pie en alto, mientras veo la televisión y poco más, pero gracias a Dios este Sábado a cambiado algo en mi rutina diaria, gracias a que Nuria celebraba su cumpleaños. Se le ocurrió organizar una cena a la que asistieron varios invitados, entre los que estaban mi hermano mayor, Fani, unas amigas y algunas otras personas que en principio no conocéis de nada. La cena estuvo cojonuda y así de primeras recuerdo haber comido: Langostinos, mejillones, endivias con tetilla y anchoas, canapés varios y otras cosas que no sé como se llaman. Luego se fueron algunas personas que tenían otros compromisos y algo mas tarde luego de una sobremesa larga, nos dispusimos a ver Reflejos, la cual no es mala, pero tiene un final un tanto extraño e inquietante que invita a pensar que pueda haber una segunda parte.
Lo cierto es queme fastidió bastante el no poder salir y que por ello Nuria se quedase sin salir, pero que conste que yo insistí en que saliese ella y yo me quedaba en casa, que no pasaba nada.
Ya centrados en el hecho de pasar los días tirado viendo la televisión, quiero destacar entre las cosas que más sigo, el mundial de fútbol sala masculino y que el otro día en la gallega pusieron la final de un mundial de fútbol sala femenino, que no reconoce la FIFA, en la que se enfrentaban las selecciones de Galicia y Catalunya. Lo cierto es que no llegué a ver el final, pero iban ganando las catalanas cuando dejé de verlo, aunque en la selección gallega jugaba la chica mas joven del torneo, con sus 14 años de edad.

Finalizo esta redacción diciendo las ganas que tengo de estar de nuevo en disposición de disputar la liga del colegio y mencionando un pequeño tema que me inquieta y es que cuando eramos Las Cobras Púrpuras tenía muy fácil saber con que color poner el nombre, pero ahora que somos Los Isótopos no se me ocurre en que color poner el nombre y por ello pido que se hagan sugerencias, que la imagen de equipo es muy importante. Espero que alguien me informe de lo sucedido en el partido del próximo 16 de Octubre, yo hasta el 20 aún no voy a revisión.